Amazonía colombiana al amanecer

Nuestra historia

De la selva
a tu casa.

Un puente cuidado a mano entre el Putumayo colombiano y una finca de piedra en la sierra española. Doce años, una familia extendida y un compromiso: que la medicina llegue con respeto, o que no llegue.

El viaje de la medicina

Cuatro pasos
y una promesa.

Amanecer en la selva amazónica colombiana con nieblaPutumayo · Colombia

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Ir a la fuente.

Cada año viajamos a la Amazonía colombiana. No compramos medicina hecha. Nos quedamos con las familias taitas del Putumayo, dormimos en su maloca, comemos con ellos, cortamos con machete la liana con nuestras propias manos. Es un compromiso antes que un producto.

Manos removiendo una olla de yagé sobre el fuegoMaloca · Bajo Putumayo

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Cocinar la medicina.

La yagé se cocina durante tres días y tres noches sobre fuego de leña. El taita canta ícaros a la olla. Cada tanda lleva la intención del pueblo que la preparó. Nosotros solo ayudamos: cortamos, alimentamos el fuego, escuchamos. Nunca dirigimos.

Paisaje de olivar y finca en la sierra española al atardecerOcéano Atlántico

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Traer la medicina con permiso.

Viaja con nosotros, con la bendición del taita y bajo los marcos legales que Europa reconoce para uso ceremonial y de investigación. Nada se compra a intermediarios. Nada llega sin haber sido cantado. La cadena es corta, transparente y trazable.

Casa de piedra en la sierra española que aloja los retirosSierra de Málaga · España

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Sostener el espacio en Europa.

En una finca de piedra rodeada de olivos, recibimos a quienes vienen a hacer el trabajo. Casa, comida, cuidado clínico, ceremonia e integración. Aquí es donde tres meses de acompañamiento se convierten en una vida distinta.

Cómo trabajamos

Cuatro principios
innegociables.

Reciprocidad, no extracción.

Un porcentaje fijo de cada retiro vuelve al Putumayo: territorio, educación de los hijos de los taitas, y protección de la liana. La medicina no se saca, se comparte.

Linaje, no invención.

No inventamos ceremonias. Recibimos lo que nos fue enseñado y lo cuidamos. Los taitas viajan con nosotros a Europa siempre que pueden estar presentes.

Ciencia sin perder el alma.

Evaluación médica, screening psicológico, protocolos claros. La tradición sostiene el espíritu; la clínica sostiene el cuerpo. Ambas son inseparables aquí.

Familia, no cliente.

Cuando cruzas la puerta dejas de ser cliente. La comunidad de 446 personas es para toda la vida — círculos gratuitos cada semana, sin coste, sin condiciones.

Retrato de familia del equipo de Chakana Ancestral

La familia

Detrás de cada
retiro hay una familia.

Chakana no es una marca. Es un grupo pequeño de personas que decidieron dedicar su vida a esto. Nos conocemos, comemos juntos, discutimos, nos abrazamos. Cuando vengas al retiro los conocerás a todos por su nombre — porque así también te conoceremos a ti.

Habla con nosotros hoy
Mateo Restrepo

Mateo Restrepo

Cofundador · Puente con el Putumayo

Lucía Vargas

Lucía Vargas

Cofundadora · Dirección médica

Taita Querubín

Taita Querubín

Maestro de linaje · Cofán

Aitor Segura

Aitor Segura

Facilitador principal · España

Camila Ruiz

Camila Ruiz

Psicóloga · Integración

Iván Ochoa

Iván Ochoa

Cuidado clínico · Médico

Nuestra historia

Doce años
construidos despacio.

  1. 2014

    Primer viaje al Putumayo

    Mateo llega por primera vez a la Amazonía colombiana buscando respuestas para el duelo de un hermano.

  2. 2017

    Compromiso con el taita

    Tras tres años de aprendiz, recibe la bendición para acompañar a otros al proceso.

  3. 2019

    Primera casa en España

    Lucía y Mateo abren la finca en la sierra de Málaga. Cinco personas en el primer retiro.

  4. 2022

    Modelo de tres meses

    Se formaliza el acompañamiento en preparación, retiro e integración de 12 semanas.

  5. 2024

    Programa clínico

    Iván se une al equipo. Screening médico y protocolo de cuidado 24/7 durante ceremonia.

  6. 2026

    446 personas

    La comunidad supera las 400 personas activas. Seis fechas anuales, todas con lista de espera.

Empieza por conocernos

Antes de decidir,
habla con la familia.

Una llamada gratuita de treinta minutos con un miembro del equipo. Sin presión, sin venta — solo una conversación honesta para ver si este camino es para ti ahora.